Viajo tanto. el tinto me ayuda a pensar que no tengo miedo.
Como cuando estoy en medio de la flora o cuando observo el tamiz del atardecer campo adentro.
Entre el campo y la ciudad viajo tanto nadie me ayuda no tengo chofer y siento que a todos les va mejor que a mi.
Tendría que pensar seriamente que me trajo a este mundo. Las misiones nunca son intangibles.
Tengo que tangir, teñir, tener cuatro ojos, alejarme de todos, irme a una choza en medio de la nada y decidir a ver que pasa.
El vacio es eso.
El premio de los caballos siempre es el descanso. Están en un paraíso perdidos hasta que llega alguien que los quiere acomodar, amar, amigar su lado salvaje entonces ya no están mas solos pero tampoco están en el paraíso.
Es como los hombres cuando nacen que aprenden hábitos no elegidos. pero antes de aprender eran libres, solo que estaban muy solos y se estaban perdiendo la otredad.
Si te pido que me salves estaría siendo injusta conmigo pero es un poco la verdad, pero es que soy demasiado orgullosa todavía para aceptar que necesito del otro para ser feliz.
Quiero filmar muchas cosas que quedaron en mi retina. Conmoverme a mí misma.
Y después a muchos hombres.
Soy la venus perdida en mi memoria. Me veo viajando y solo mi pelo es el que se mueve con el viento. Todo lo demás está como muerto. Me veo y me pregunto qué paso. Qué pasa. Cuando empieza el cuento que quiero leer. El que termina conmigo ganando. Match point. 10 de 10. Full strike.
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